Muy buenas.
Hoy vengo
con algo un tanto especial. No me apetecía por diversos motivos continuar con mis
obligaciones de pintura, así que hoy he destinado la tarde a una de esas cosas
que se tienen pendientes durante mucho tiempo y no quería que pasara más sin
hacerla.
¡Pintar un
orco de rosa!
Y por qué os
preguntareis. Esto viene de unos años atrás de las conversaciones con una amiga
en los ratos libres que teníamos entre clase y clase de la universidad. Yo le
comentaba sin tapujos que me gustaba esto de los “muñequitos” de pintar y jugar
con ellos, a lo que no se extrañaba porque ella en una ocasión también había pintado
algo, no recuerdo ahora bien los motivos que le indujeron a ella tal actividad…
Pues en esas
conversaciones me decía que había pintado un orco, el cual como tenía falda
ella asoció a que era “chica” y por tanto la falda debía ir de rosa. Aberración
es lo pensaba yo con tal visión en mi mente del pobre piel verde con tan ofensivo
atuendo. A lo que ella me decía que yo le tenía que pintar un día uno pero
claro, igual de “femenino”. ¡Si si claro! Es lo que le contestaba.
Pero aunque
cumpla parte de la promesa me niego a pintar un orco con falda rosa, pero no de
pintarlo de rosa. Pensé que ese tono de piel le daría un aspecto cómico y que
igualmente le parecería bonito a ella, acompañándolo de un vestido azul para
que destacara mejor su tez brillantemente rosa.
“Tengo una
muñeca vestida de azul…”
Lo siento no
he podido contenerme el cantar mentalmente la canción…
A la hora de
montarla no quería ponerle espada o lanza, ni otro arma en las manos, así que
por si no fuera suficientemente humillante su color de piel le puse una fregona
en la mano. Ningún orco que se precie querría combatir al lado de este raro
engendro mutante. Estaría más tiempo descojonándose de él que pendiente de la
pelea. No le quedaría más remedio al pobre que quedar relegado a otras labores
dentro del campamento…
Me dejo de
rollos e historias, disfrutad o echaros las manos a la cabeza con la miniatura:
Tengo que
decir que es muy liberador hacer estas cosas para nada convencionales de vez en
cuando, ya que fomentan un poco la creatividad y se alejan de los cánones
habituales de lo que deben ser las cosas.
Ahora no me
encuentro inspirado, pero más adelante me gustaría hacerle algún tipo de
trasfondo o historia personal del “chico rosa” que explicara los posibles orígenes
de su extraño color. Quizás no le dio el sol de pequeño mientras crecía, o se
alimente solo de pétalos de flores rojas, podría ser el primer caso de “orco
albino”, su madre tuvo un desliz con un humano, el hechicero de la tribu pudo
experimentar con él algún raro sortilegio…
Pues eso es
todo por hoy, comentarios e insultos por la ofrenda son bienvenidos.
Un saludo.
P.D.: Esto
va por ti A.S. ya te lo regalaré cuando te vea.




















